El liderazgo no solo se mide por resultados financieros, sino también por la capacidad de un líder para conectar, inspirar y manejar las emociones en su equipo.
En México, el 78% de líderes de Recursos Humanos reconoce que carece de formación en liderazgo emocional. Esto impacta directamente en los equipos… pero ¿de qué maneras?.
Esto sucede cuando tienes liderazgo sin habilidades emocionales en tu empresa
- Líderes que se enfocan en la operación y descuidan lo humano.
- Equipos con alto estrés y poca resiliencia.
- Mayor rotación de empleados que se sienten poco escuchados o valorados.
- Pérdida de productividad: estudios de Gallup muestran que los equipos con líderes empáticos y motivadores son hasta 23% más productivos.
¿Qué se necesita para liderar con inteligencia emocional?
Un liderazgo emocional no se trata de “ser buena onda” o “evitar conflictos”. Se trata de:
- Autoconciencia: reconocer y gestionar las propias emociones.
- Empatía: comprender lo que vive el equipo y responder adecuadamente.
- Comunicación efectiva: dar feedback constructivo.
- Gestión del estrés: mantener calma y perspectiva en momentos de presión.
¿Cómo cerrar la brecha en México?
Algunas acciones prácticas que toda empresa puede empezar hoy:
- Formación en habilidades blandas para líderes y mandos medios.
- Programas de coaching en psicología positiva para RH.
- Integrar métricas de liderazgo en evaluaciones de desempeño.
- Espacios de retroalimentación y escucha activa con el equipo.
Conclusión
El futuro del liderazgo también es emocional para ser estratégico. Nos desarrollamos profesionalmente en un país donde 78% de líderes admite que necesita mejorar en este aspecto, por lo que la oportunidad es enorme.
Podemos hablar de inversión en liderazgo emocional porque reforzar las habilidades de los líderes de tu empresa en este sentido, mejora el clima laboral y está comprobado que impacta en la rentabilidad y la retención de talento.
En Entrenando mi Felicidad, ayudamos a las PYMES mexicanas a desarrollar líderes capaces de transformar a sus equipos desde la ciencia de la psicología positiva.
Fuentes: Gallup (2024), DDI (2023), Forbes México (2023), World Economic Forum (2023).

